La displasia de cadera canina es una malformación del desarrollo de la articulación coxo – femoral que resulta en una enfermedad articular secundaria (artrosis, artritis). Debido a su alta tasa de heredabilidad, que puede llegar hasta el 95% en ciertas razas, veterinarios y criadores han invertido muchos esfuerzos en determinar un protocolo de detección precoz de esta patología.

El diagnóstico de la displasia de cadera canina está en gran medida basado en la radiografía, existiendo una técnica radiográfica estandarizada prácticamente a nivel mundial.

Posicionamiento del paciente

La primera recomendación para lograr un buen examen es la sedación del paciente. Así lograremos una buena relajación muscular y evitaremos estresar o provocar dolor a la mascota.

Colocaremos al paciente en decúbito dorsal (exposición ventrodorsal). Extendemos las extremidades posteriores caudalmente. Debemos lograr que los fémures queden paralelos a la columna vertebral y entre sí. Para ello, es recomendable realizar una ligera rotación medial de las rodillas, de forma que la rótula quede centrada en el área femoral distal.

Imagen resultante

Si hemos realizado un adecuado posicionamiento del paciente, nuestra radiografía mostrará los fémures paralelos y las rótulas centradas. La pelvis también estará centrada, quedando dividida por la columna vertebral. Los agujeros obturadores deben ser simétricos.

El cuello femoral debería apreciarse claramente, sin superposición del trocánter mayor.

Obtener una radiografía con un posicionamiento correcto es fundamental para poder realizar una correcta interpretación de los resultados. Posiciones inadecuadas pueden dificultar el diagnóstico. Por ejemplo, podemos pasar por alto un área de sobrecrecimiento óseo por superposición de estructuras; o diagnosticar erróneamente una luxación por no haber realizado la rotación medial adecuadamente.

Interpretación de las imágenes

Valoraremos:

  • Grado de subluxación.
  • Presencia/grado de degeneración articular.

Para ayudarnos en la interpretación, existen distintos modos de puntuación en los que nos podemos apoyar, como los de la FCI (Fédération Cynologique Internationale), la OFA (Fundación Ortopédica de animales) y/o la BVA/KC (Asociación británica veterinaria/Club Kennel). A nivel Europeo, la puntuación propuesta por la FCI seguramente sea la más habitual, y es la que os dejamos en la tabla siguiente.

Puntuación según la “Fédération Cynologique Internationale” (FCI) – Se recomienda utilizar estas pautas en animales a partir de 1 año, y siempre teniendo en cuenta las particularidades de la raza y del paciente.

A Sin signos de displasia.

  • Congruencia entre acetábulo y cabeza femoral. El borde acetabular cráneo – lateral es nítido y ligeramente redondeado. Espacio articular uniforme.
  • Angulo de Norberg de 105º o superior
B Articulación coxo – femoral casi normal:

  • La cabeza femoral y el acetábulo son ligeramente incongruentes. Ángulo de Norberg de 105º
  •  La cabeza femoral y el acetábulo son congruentes. Ángulo de Norberg inferior a 105º.
C Displasia de cadera leve

  • La cabeza femoral y el acetábulo son incongruentes.
  • Ángulo de Norberg de 100º y/o hay un leve aplanamiento del borde cráneo – lateral del acetábulo.
  • Puede haber signos leves de osteoartrosis en el borde acetabular, la cabeza y/o el cuello femoral.
D Displasia de cadera moderada.

  • Evidente incongruencia entre el acetábulo y la cabeza femoral. Subluxación articular.
  • Aplanamiento del borde cráneo – lateral del acetábulo y signos de osteoartrosis.
  • Ángulo de Norberg superior a 90º (aproximadamente)
E Displasia de cadera severa

Cambios displásicos marcados: luxación o subluxación evidente, ángulo de Norberg inferior a 90º, aplanamiento del borde craneal del acetábulo, deformación de la cabeza femoral (aplanamiento, forma de champiñón), cambios osteoartrósicos.

                                             

Figura 2: Izquierda – Ángulo de Norberg propio de una cadera sana (>105º); Derecha – Angulo de Norberg compatible con displasia de cadera (<90º). Se aprecia además aplanamiento del acetábulo y subluxación de la articulación. (Fuente: Ruth Dennis,  Interpretation and use of BVA/KC hip scores in dogs, Revista In Practice, Abril 2012, Vol. 34, 178 – 194)

Cálculo del ángulo de Norberg

El ángulo de Norberg permite evaluar dos condiciones de la cadera canina:

  • La severidad de la subluxación
  • La profundidad del acetábulo

Para ello, la mayor parte de los software veterinarios de adquisición y procesado de imágenes radiográficas incluyen en su barra de herramientas los elementos necesarios para realizar este procedimiento. Otros, como es el caso del software incluido con nuestros Flat Panel RX CISNEROS, disponen además de paquetes de medidas guiadas que, no solo asisten al usuario en los distintos pasos de la medición, sino que de forma automática realizan el cálculo final.

Pasos a seguir:

  1. Identifica y marca el punto central de la cabeza femoral.
  2. Realiza un círculo que delimite la cabeza femoral. El punto anterior debe marca el centro de la circunferencia.
  3. Realiza el mismo procedimiento en la cabeza del fémur contrario.
  4. Une los dos centros de las cabezas femorales con una línea.
  5. Traza otra línea que vaya desde el centro de la circunferencia (centro de la cabeza femoral) y pase tangente al borde craneal del acetábulo de la misma articulación. Repite este proceso en la articulación contraria.
  6. Mide el ángulo formado entre la línea que une ambas cabezas femorales y la tangente trazada en cada lado.

Por último, y siempre como parte de un examen global donde se tengan en cuenta aspectos generales de la raza, individuales de cada paciente, y específicos de la articulación coxofemoral, extrapola dichos resultados a las distintas tablas de puntuación disponibles para determinar el grado aproximado de displasia del paciente.

Laura Domingo Esteban
Veterinaria colegiada en Madrid.
Dpto. Comercial RX CISNEROS