La radiografía es una prueba diagnóstica rápida, mínimamente invasiva para la mascota y que, utilizada con propiedad, ofrece al veterinario una gran y valiosa información clínica.

Aunque la inversión inicial que exige instalar una sala de rayos X es importante, en general hablamos de equipos que ofrecen una excelente rentabilidad y una rápida amortización.  La adecuación de las instalaciones, el cumplimiento de las exigencias legales y administrativas y, por supuesto, la elección del equipamiento más adecuado a las necesidades de cada clínica, son seguramente los puntos que más quebraderos de cabeza provocan al veterinario.

Además, en lo que a sistemas de rayos X se refiere no basta con mirar el hoy, sino que debemos prestar especial atención al mañana. Hablamos de un equipamiento que a priori debería tener una larga vida media, y en el que las garantías ofertadas por el fabricante, así como el soporte técnico posterior, deben ser mirados con lupa si queremos evitarnos futuros disgustos.

En RX CISNEROS llevamos más de 30 años dedicados a la instalación y reparación de equipos de radiodiagnóstico. Nuestra política de empresa es la de, no sólo comercializar sistemas de radiología, sino ofrecer una atención cercana al cliente y una rápida asistencia técnica. Este concepto, reflejado en una adecuada atención posventa, tiene como único objetivo asegurar que el veterinario no tenga que ver interrumpida su actividad ante posibles imprevistos.

¿Qué pasos debe seguir el veterinario si quiere instalar una sala de rayos X en su centro?

Lo primero que debemos tener en cuenta es que la empresa de venta de los equipos de rayos X debe estar reconocida como EVAT (Empresa de Venta y Asistencia Técnica autorizada para equipos de rayos X). Este punto es fundamental, pues es la EVAT la que debe proporcionarnos la siguiente documentación, imprescindible a la hora de registrar y legalizar el equipo:

  • Marcado CE del aparato que verifica que el equipo cumple con las exigencias técnicas y legales del Espacio Económico Europeo en materia de seguridad.
  • Certificado de las pruebas de aceptación del equipo.
  • Certificado de conformidad del equipo especificando el modelo y sus características técnicas.

A esta documentación debemos sumarle el Certificado de conformidad de la instalación que nos proporcionará la UTPR (Unidad Técnica de Protección Radiológica Autorizada). Para ello, nos solicitará el plano del centro, indicando cuáles serán las dependencias de radiología. Éste, junto con otra información relevante, será necesario para la realización del estudio del blindaje de la sala. Hablamos por tanto del segundo punto importante a conocer: Si vamos a disponer de una sala de rayos X, deberemos contratar una UTPR. Esta empresa no solo nos asesorará en materia de radioprotección, sino que también se encargará de realizar las revisiones anuales del equipo y de elaborar el programa de garantía de calidad según lo dispuesto en el Reglamento de Protección Sanitaria contra Radiaciones Ionizantes.

Toda nueva instalación de radiodiagnóstico en una clínica veterinaria debe ser declarada en el Ayuntamiento de la localidad y quedar registrada en la licencia urbanística. Este trámite debe ser realizado por el propio titular de la instalación, es decir, el veterinario. A los documentos citados, el responsable deberá adjuntar el impreso de solicitud, así como los ANEXOS 1.A y 1.B debidamente cumplimentados. Toda esta documentación debe presentarse en la Dirección General (D.G.) de Industria, Energía y Minas de la comunidad.

Aportaremos por último el documento justificativo del pago de tasas que se presentará junto con el resto de documentos en la citada D.G. Si todo es correcto, nos remitirán el número de registro de nuestro equipo.

¿Necesito algún tipo de acreditación para poder hacer uso de la sala de rayos X?

Sí. Las instalaciones de radiología de las clínicas veterinarias deben ser dirigidas por un veterinario titulado que además deberá disponer del título de Director de Instalaciones de Radiodiagnóstico homologado por el Consejo General de Industria y Energía Nuclear.

¿Y qué pasa con las medidas de protección radiológica?

Todo centro veterinario que cuente con sala de rayos X necesita un programa de protección radiológica accesible para el CSN (Consejo de seguridad nuclear). Las UTPRs suelen encargarse de su redacción, cuyo fin es garantizar que todos los usuarios y pacientes reciben unas dosis de radiación mínimas. En él se especificará el protocolo de trabajo de la sala de radiología, las medidas de protección generales y personales que se ponen en marcha, y las revisiones técnicas realizadas a los equipos, entre otras.

Cualquier persona permanezca en el interior de la sala de rayos durante el procedimiento radiográfico debe tener acceso al equipamiento de protección adecuado (delantal, protector de tiroides, manoplas e, idealmente, gafas) con un espesor de, al menos, 0,5mm de plomo.

La sala de rayos X deberá estar siempre señalizada como “zona controlada por riesgo de irradación”.

También deberemos contratar los servicios de una empresa de dosimetría. Los dosímetros son dispositivos de vigilancia de la seguridad que registran la cantidad de radiación que recibe el usuario durante los procedimientos de radiología. Son dispositivos unipersonales que el veterinario debe llevar siempre que se exponga a la radiación. Mensualmente hay que enviarlo a la empresa de dosimetría para su evaluación y ser sustituidos de inmediato por uno nuevo. Muchas UTPRs ya incluyen esta opción entre los servicios que ofertan.

Ahora tengo que elegir el equipo de rayos X ¿cómo tomo la decisión?

La expresión radiográfica de los distintos tejidos vivos viene definida por una serie de factores que determinan las características de los rayos X que produce el generador del equipo. El kilovoltaje y el miliamperaje son los más conocidos, pero no son los únicos. Debemos tener en cuenta las prestaciones específicas globales que cada equipo ofrece como parte integral de la calidad de la imagen final.

Por supuesto, no todo es mecanizado, y la práctica de una adecuada técnica de rayos sigue jugando un papel fundamental. El correcto posicionamiento del paciente, la distancia foco – paciente, la elección del filamento o los tiempos de exposición, siguen siendo claves para conseguir radiografías del máximo valor diagnóstico.

Afortunadamente, la mayor parte de los equipos rayos X actuales, combinados con alguno de los nuevos sistemas de digitalización, cada vez más eficientes, nos permiten obtener imágenes óptimas con una mínima exigencia para el clínico.

No obstante, si queremos rentabilizar nuestro equipo al máximo, es más que recomendable contar con un buen asesoramiento profesional. Hoy día, la clínica veterinaria abarca un rango de especies tan amplio como sus necesidades. Elegir el equipo o la combinación de éstos más adecuada para cada centro veterinario es lo que diferenciará la obtención de una imagen correcta, de la obtención de una imagen excelente. Además, como ya hemos comentado, el valor económico de los equipo de radiodiagnóstico veterinario va mucho más allá del precio de compra. Son equipos que en teoría deben tener una durabilidad en el tiempo larga y donde los tiempos de garantía y el soporte técnico posventa deben ser tenidos muy en cuenta.

En RX CISNEROS sabemos que cada clínica veterinaria y cada veterinario tienen sus propias necesidades. Por ello disponemos de una amplia gama de equipos de rayos X y digitales, tanto fijos como portátiles, con el único fin de poder proporcionar a nuestros clientes la mejor solución a su situación particular y la de sus pacientes.

Laura Domingo Esteban
Veterinaria colegiada en Madrid
Dpto. Comercial de RX CISNEROS

Fuentes:

  1. Real Decreto 1085/2009, de 3 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre instalación y utilización de aparatos de rayos X con fines de diagnóstico médico. 2009. Nº 173. Páginas 60188 a 60211. Disponible en: www.boe.es/eli/es/rd/2009/07/03/1085
  2. CSN – Consejo de seguridad nuclear. Documentación práctica para profesionales que trabajan con rayos X médicos. Revisión 5.0. 2015.
  3. Anthony. Principios y procedimientos de la radiología veterinaria. 2013. Conferencia veterinaria latino – americana. Lima.
  4. Kimberly Palgrave BS BVM&S MRCVS. Radiography in veterinary practice: A review and update. 2014. Veterinary nursing journal. Vol 27. Bloque 2. Páginas 51 – 55.
  5. Kristina Hansen. Basics of radiology. 2019. Vet Folio.